Lo que alrededor de las dos de la madrugaba parecía vaticinar una gran nevada, finalmente solo ha quedado en una fina capa blanca sobre la superficie del municipio frailero. La fuerza con la que caían los copos por la noche hacía esperar una mañana de carreteras cortadas, colegio cerrado, ni un coche por las calles y niños jugando con la nieve en cada rincón del pueblo. Sin embargo, una vez más, la gran nevada se hace esperar y solo deja otro día más frío y no muy apto para salir a la calle.

El día de hoy sí es perfecto para los grandes aventureros amantes de la naturaleza, ya que en toda la zona montañosa que rodea el municipio, a gran altura, sí hay nieve por doquier. Ya que los coches que pueden acceder a estas zonas tienen la jornada de aceituna de descanso, pueden aprovechar para subir y descubrir los parajes de siempre, más bonitos e impresionantes que nunca.