El día ha despertado revuelto en el municipio frailero. Los presagios de las últimas horas se han cumplido y la lluvia ha hecho acto de presencia con más fuerza que nunca. A pesar del mes de intensas precipitaciones, las jornadas más duras se esperaban para este fin de semana, y así está siendo.

Los ríos fraileros circulan rebosantes de alegría entre las calles del pueblo, haciendo gala de su grandiosidad ante las atentas miradas de la gente, que no deja pasar la oportunidad de acercarse a ver el fuerte caudal que desciende, poco común en estos tiempos.

Para esta tarde aumenta el temporal y se esperan, incluso, nevadas. La ansiada nieve, que este año no se está dejando ver mucho. En el lado opuesto están los aceituneros, que a pocos días de terminar la cosecha, tendrán que esperar a finales de mes para poder concluirla.