Lunes por jueves. Acostumbrados a cerrar los festejos en lunes, los fraileros dieron punto final a la Feria de Agosto 2012 el domingo. El experimento del Ayuntamiento funcionó: concentrar las celebraciones en una sola semana provocó que la afluencia fuese mayor el último día de los festejos. Estupenda idea. También hubo una “tentación” que enganchó al pueblo, que lo ató hasta el suspiro final tras congregarlo masivamente, el sábado, en las proximidades de la Caseta Municipal.

Arriba y abajo. La Asociación de Puente a Puente tiñe de elegancia las celebraciones del pueblo. Su última obra teatral, que recorrió las calles más emblemáticas del municipio, fue el umbral de la feria. A la espera de que el colectivo de mujeres traduzca sus representaciones en cebos turísticos para Frailes, la villa disfruta del compromiso que exhibe y del trabajo que despliega.

Manzana apetitosa. No pasarán a la historia por sus registros vocales, pero son capaces de animar un velatorio. Los componentes de la orquesta La Tentación tienen más palique que mi prima Macarena. Dos días consecutivos llevaron el furor al público. El movimiento de caderas del dominicano Juanjo Guzmán y la explosiva energía (sobreactuada) de la rubia Araceli Valero bien valen un par de mordiscos a la prohibida manzana. Frailes la devoró con un poco de alcohol y de madrugada.

Buenas migas. La supresión de las migas con melón por parte del equipo de Gobierno local, que cumple dos años, aún desconcierta a los vecinos. Se acepta, se lamenta y no se entiende. Que no nos vendan la burra quienes dicen que la olla desapareció para ahorrar dinero público. Conocido el presupuesto destinado al último carnaval y a la contratación de las orquestas, el pan sale rentable. Y extirpar una tradición porque sí es absurdo. Por suerte no contaba Frailes en esta feria con Enrique “El Tete”, su astucia y su cuadrilla. El domingo retornaron las migas, escondidas como la buena mercancía, y todos felices.