No creo que difieran mucho de los jóvenes de otros lugares de cualquier pueblo andaluz. Yo destacaría la frescura de estos jóvenes, cuyo futuro se lo hemos hipotecado. A pesar de ello, como siempre, los jóvenes se divierten, se forman, son españoles de la democracia, y ello se nota. No entienden de rencores ni de pasado y miran de forma solidaria y mucho más critica al futuro.

Quizás se eche de menos su implicación en la vida cercana, pero su formación individual y su vida agradable no ayuda a ello. Son muchísimo más cultos que nuestra generación (se defienden en 2 o 3 idiomas), viajan muchísimo y no tenemos nada creo que comentar de su carácter digital ( son capaces de realizar varias tareas simultaneas).

Sin embargo, los adultos, los seguimos considerando como nos consideraban nuestros padres a nosotros, una “piara de gandules” que desperdiciarán todo lo logrado por ellos. En su caso, creo que deberán arreglar todo lo que nosotros le vamos a dejar bastante maltrecho – llamase planeta, economía, democracia, etc-. Pero como siempre ha pasado, trabajarán duramente para arreglar su espacio de vida, y la vida continuará…..